jueves, 25 de agosto de 2011

LOS RIOS PROFUNDOS



En Los ríos profundos, Arguedas utiliza la literatura como medio de denuncia, para exponer en toda su crudeza las atrocidades que viven los desprotegidos campesinos peruanos, la clase más baja y desprestigiada, a la que se discrimina tanto por su origen como por su lengua. Si bien esta novela está escrita en español, Arguedas incorpora diversos vocablos del quechua, que le dan autenticidad a los diálogos. Al final del libro hay un glosario con los términos utilizados.
Entre la literatura de la costa y la de la sierra, contemporáneo al boom latinoamericano pero sin formar parte de éste, considerado por algunos máximo exponente de la novela indigenista del siglo XX, José María Arguedas se destaca como un escritor tan valioso como atípico. Fue autor de diversas novelas, así como científico social (antropólogo), traductor de quechua y estudioso de la cultura y el folklore peruanos. Influyó y fue homenajeado en varios textos por otro exponente de la literatura peruana que es Mario Vargas Llosa.
A través de una narración lineal y directa, Arguedas da cuenta de la explotación, la miseria, la brecha insalvable entre dos mundos. El protagonista de la novela es Ernesto, un muchacho del cual ignoramos gran parte de su pasado (incluso su apellido). Huérfano de madre, ha sido abandonado por su padre en un colegio de curas. Los ríos profundos es por lo tanto una experiencia de aprendizaje, de autodescubrimiento y de duelo. Ernesto está entre dos mundos: no sabemos si es o no indio, aunque sí que ha vivido con ellos. Sus compañeros lo estigmatizan, pero a la vez el colegio intenta inscribirlo en una cultura católica e hipana. Y la lección que Ernesto terminará aprendiendo, a los golpes, será la de la soledad y el destierro.
Arguedas describe la realidad peruana de su tiempo con ojo crítico, en una historia sencilla, despojada y, sobre todo, muy triste. Así vivió también su autor, al punto de quitarse la vida en 1969.

miércoles, 17 de agosto de 2011

OBRAS

Novelas y cuentos
Recopilaciones póstumas
  • 1972 - El forastero y otros cuentos (Montevideo, Sandino). Contiene «El barranco», «Orovilca», «Hijo solo» y «El forastero».
  • 1972 - Páginas escogidas (Lima, Editorial Universo S.A.). Selección de la obra de Arguedas, editada por Emilio Adolfo Westphalen.
  • 1973 - Cuentos olvidados (Lima, Ediciones Imágenes y Letras). Compilación de cuentos perdidos en periódicos y revistas de los años 1934 y 1935.
  • 1974 - Relatos completos (Buenos Aires, Editorial Losada). Contiene los siguientes importantes relatos: «Agua», «Los escoleros», «Warma kuyay», «El barranco», Diamantes y pedernales, «Orovilca», «La muerte de los Arango», «Hijo solo», La agonía de Rasu Ñiti, El sueño del pongo, «El horno viejo», «La huerta», «El ayla» y «Don Antonio».
Poesía
  • 1962 - Túpac Amaru Kamaq taytanchisman. Haylli-taki. A nuestro padre creador Túpac Amaru. Himno-canción.
  • 1966 - Oda al jet.
  • 1969 - Qollana Vietnam Llaqtaman / Al pueblo excelso de Vietnam.
  • 1972Katatay y otros poemas. Huc jayllikunapas. Poemas en versiones quechua y española. Publicado póstumamente por Sybila Arredondo de Arguedas.
Estudios etnológicos, antropológicos y del folclore
  • 1938 - Canto kechwa. Con un ensayo sobre la capacidad de creación artística del pueblo indio y mestizo. Edición bilingüe preparada en la prisión.
  • 1947 - Mitos, leyendas y cuentos peruanos. Recogidos por los maestros del país y editados en colaboración con Francisco Izquierdo Ríos.
  • 1949 - Canciones y cuentos del pueblo quechua.
  • 1953 - Cuentos mágico-realistas y canciones de fiestas tradicionales - Folclor del valle del Mantaro.
  • 1956 - Puquio, una cultura en proceso de cambio.
  • 1957 - Estudio etnográfico de la feria de Huancayo.
  • 1957 - Evolución de las comunidades indígenas. Premio Nacional Fomento a la Cultura Javier Prado en 1958.
  • 1958 - El arte popular religioso y la cultura mestiza.
  • 1961 - Cuentos mágico-religiosos quechuas de Lucanamarca.
  • 1966 - Poesía quechua.
  • 1966 - Dioses y Hombres de Huarochirí. Hermosa traducción directa al castellano, de los mitos de la creación del mundo de la recopilación hecha por el sacerdote cuzqueño Francisco de Ávila a fines del siglo XVI, en la provincia de Huarochirí.
  • 1968 - Las comunidades de España y del Perú.
  • 1975 - Señores e indios - Acerca de la cultura quechua. Compilación de Ángel Rama.
  • 1976 - Formación de una cultura nacional indoamericana. Compilación debida a Ángel Rama y cuyo título «busca interpretar... una preocupación central de Arguedas».

BIOGRAFIA DE JOSE MARIA ARGUEDAS ALTAMIRANO

(Andahuaylas, 1911 - Lima, 1969) Escritor y etnólogo peruano, renovador de la literatura de inspiración indigenista y uno de los más destacados narradores peruanos del siglo XX.
Sus padres fueron el abogado cuzqueño Víctor Manuel Arguedas Arellano, que se desempeñaba como juez en diversos pueblos de la región, y Victoria Altamirano Navarro. En 1917 su padre se casó en segundas nupcias (la madre había muerto tres años antes), y la familia se trasladó al pueblo de Puquio y luego a San Juan de Lucanas. Al poco tiempo el padre fue cesado como juez por razones políticas y hubo de trabajar como abogado itinerante, dejando a su hijo al cuidado de la madrastra y el hijo de ésta, quienes le daban tratamiento de sirviente.
En 1921 se escapó con su hermano Arístides de la opresión del hermanastro. Se refugiaron en la hacienda Viseca, donde vivieron dos años en contacto con los indios, hablando su idioma y aprendiendo sus costumbres, hasta que en 1923 los recogió su padre, quien los llevó en peregrinaje por diversos pueblos y ciudades de la sierra, para finalmente establecerse en Abancay.
Después de realizar sus estudios secundarios en Ica, Huancayo y Lima, ingresó en 1931 a la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima para estudiar Literatura. Entre 1932 y 1937 trabajó como auxiliar de la Administración Central de Correos de Lima, pero perdió el puesto al ser apresado por participar en una manifestación estudiantil a favor de la República Española.
Después de permanecer alrededor de un año en la prisión El Sexto, fue nombrado profesor de castellano y geografía en Sicuani, en el departamento de Cuzco, cargo en que descubrió su vocación de etnólogo. En octubre de 1941 fue agregado al Ministerio de Educación para colaborar en la reforma de los planes de estudios secundarios. Tras representar al profesorado peruano en el Congreso Indigenista Interamericano de Patzcuaro (1942), reasumió su labor de profesor de castellano en los colegios nacionales Alfonso Ugarte, Nuestra Señora de Guadalupe y Mariano Melgar de Lima, hasta que en 1949 fue cesado por considerársele comunista.
En marzo de 1947 fue nombrado Conservador General de Folklore en el Ministerio de Educación, para posteriormente ser promovido a Jefe de la Sección Folklore, Bellas Artes y Despacho del mismo ministerio (1950-52). En 1953 fue nombrado Jefe del Instituto de Estudios Etnológicos del Museo de la Cultura Peruana, y el mismo año comenzó a publicar la revista Folklore Americano (órgano del Comité Interamericano de Folklore, del que era secretario), la cual dirigió durante diez años.
A este cargo sucedieron el de director de la Casa de la Cultura del Perú (1963-1964) y director del Museo Nacional de Historia (1964-1966), desde los cuales editaría las revistas Cultura y Pueblo e Historia y Cultura. También fue profesor de etnología y quechua en el Instituto Pedagógico Nacional de Varones (1950-53), catedrático del Departamento de Etnología de la Universidad de San Marcos (1958-68), y profesor en la Universidad Nacional Agraria de la Molina desde 1964 hasta su muerte, ocurrida a consecuencia de un balazo que se disparó en la sien y que ocasionaría su fallecimiento cuatro días después. Fue galardonado con el Premio Fomento a la Cultura en las áreas de Ciencias Sociales (1958) y Literatura (1959, 1962) y con el Premio Inca Garcilaso de la Vega (1968).